Inteligencia artificial
1 de agosto de 2026

Ley de IA en Europa: qué cambia el 2 de agosto y qué te toca hacer

El 2 de agosto de 2026 entran en vigor las obligaciones de transparencia del Reglamento europeo de IA. Qué te obliga si usas IA y qué hacer esta semana.

Sello de lacre azul con el grabado de un edificio institucional

El 2 de agosto de 2026 entraron en vigor las obligaciones de transparencia del Reglamento Europeo de IA: avisar de que un chatbot es una IA e identificar el contenido generado artificialmente. Las obligaciones de los sistemas de alto riesgo se retrasaron a diciembre de 2027 y agosto de 2028.

Contenido del artículo
  1. Qué es exactamente esta ley
  2. Lo que cambió este verano: unas cosas se retrasan, otras no
  3. Las dos obligaciones que entran ahora
  4. Y fuera de Europa, ¿qué pasa?
  5. Qué hacer esta semana, en concreto
  6. Señales de que esto te afecta más de lo que crees
  7. Lo que te cuesta dejarlo para después
  8. Fuentes
  9. Preguntas frecuentes
  10. Cómo lo trabajamos en Zunami

Si usas inteligencia artificial en tu negocio, aunque sea un chatbot en la web o un asistente que redacta tus correos, desde el 2 de agosto de 2026 tienes obligaciones nuevas. No hace falta que seas una tecnológica. Basta con que la uses.

La buena noticia es que lo que entra ahora no es un laberinto: son reglas de sentido común sobre avisar cuando hay una máquina detrás. La mala es que el desconocimiento no exime, y las multas están calculadas para que duelan.

Qué es exactamente esta ley

El Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial, conocido como AI Act, se aprobó en 2024 y se aplica por fases hasta 2028. No regula la tecnología en sí: regula el riesgo de cada uso. Cuanto más puede afectar a los derechos de una persona, más obligaciones tiene quien lo usa.

Ya estaba en vigor lo más grave: desde febrero de 2025 están prohibidos ciertos usos, como la puntuación social de ciudadanos o la manipulación de personas vulnerables. Lo que llega ahora es otra cosa, y es lo que toca a la mayoría de negocios.

Lo que cambió este verano: unas cosas se retrasan, otras no

Aquí conviene ser preciso, porque se ha contado mal en muchos sitios. En junio de 2026 la UE aprobó un paquete de simplificación, el llamado Ómnibus Digital, que retrasa una parte del reglamento y mantiene otra.

Antes de la tabla, una aclaración de vocabulario que ahorra confusión. El reglamento se organiza en artículos, que son las normas, y en anexos, que son las listas que dicen a qué casos concretos se aplica cada norma. Así que cuando leas "artículo 50" piensa en "las reglas de transparencia", y cuando leas "Anexo III" piensa en "la lista de usos considerados peligrosos".

Qué regulaQué significa en la prácticaCuándo aplica
Avisar de que hay IAQue un chatbot diga que es un chatbot y que el contenido generado sea identificable. Es el artículo 50, el de transparencia.2 de agosto de 2026, sin cambios
Usos de alto riesgoIA que decide sobre personas: selección de personal, concesión de crédito, admisión educativa, seguros. Es la lista del Anexo III.Retrasado a diciembre de 2027 como pronto
Productos con IA dentroMaquinaria, productos sanitarios o automoción, que ya tenían su propia normativa de seguridad. Es la lista del Anexo I.Retrasado a agosto de 2028

Si tu negocio no selecciona personal, no concede créditos ni fabrica maquinaria, las dos filas de abajo probablemente no te afecten. La primera sí.

El motivo del retraso es práctico: las normas técnicas que debían decir a las empresas cómo cumplir no van a estar listas a tiempo. La parte de transparencia, en cambio, no necesita normas técnicas para aplicarse. Por eso no se movió.

Auditoría sin compromiso
¿Sabes en cuántos sitios usa IA tu negocio ahora mismo?

Miramos cómo operas y dónde se te va el tiempo. Sale una lista de acciones concretas.

Pedir la auditoría
Pedir la auditoría

Las dos obligaciones que entran ahora

Primera: si hay una IA hablando, dilo. Cualquier sistema que interactúe con personas tiene que informar de que es una IA, salvo que resulte evidente por el contexto. Da igual el formato: un chatbot en tu web, un agente de voz que atiende llamadas o un asistente de WhatsApp. No hace falta un aviso legal de tres párrafos: basta con que se entienda antes de empezar la conversación.

Segunda: el contenido generado con IA tiene que ser identificable. Quien desarrolla el sistema generativo debe marcar sus salidas en un formato que las máquinas puedan detectar. Y quien publica contenido que aparenta ser real (una imagen o un vídeo que simula personas, lugares o hechos existentes) tiene que decir que está generado artificialmente.

Hay una excepción importante para el texto: si un contenido escrito con ayuda de IA pasa por revisión humana real y alguien asume la responsabilidad editorial de publicarlo, no hay que etiquetarlo. Ojo con lo de "real": corregir la ortografía no cuenta. Hay que verificar y responder de lo que se publica.

Cuánto cuesta ignorarlo: hasta 15 millones de euros o el 3% de la facturación mundial, lo que sea mayor. Escala con el tamaño de la empresa, pero para una pyme una sanción proporcional sigue siendo un golpe serio.

Quién vigila esto en España: la Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial (AESIA), con sede en A Coruña. Fue la primera autoridad nacional de este tipo en Europa.

Y fuera de Europa, ¿qué pasa?

Si operas o vendes en varios países, esto te interesa, porque el mapa no es uniforme.

Estados Unidos. No hay una ley federal: hay un mosaico estatal que crece rápido. A mediados de 2026 ya son once los estados con leyes específicas sobre chatbots, y todas comparten la misma exigencia básica de decir que la conversación es con una IA. California tiene además su ley de transparencia, que obliga a los grandes generadores de contenido a marcar imágenes, audio y vídeo. Texas puso en marcha su marco general en enero de 2026, y Colorado retrasó el suyo a enero de 2027. Si vendes a clientes estadounidenses, la regla práctica es que el estado del cliente manda.

República Dominicana. No hay todavía una ley de IA en vigor. Lo que sí hay es una Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial, aprobada por decreto en 2023 y vigente hasta 2030, y un proyecto de ley en estudio en el Senado. Es decir: hoy el marco es de impulso y no de sanción, pero el sentido de la regulación ya está marcado y llegará.

Qué significa esto en la práctica. Si tu negocio vende solo dentro de RD, hoy no tienes una obligación legal equivalente a la europea. Pero si tienes un cliente en España, en la UE o en varios estados de EEUU, te aplica la norma de allí, no la de aquí. Y hay un argumento que va más allá de lo legal: avisar de que hay una IA detrás genera confianza. Los clientes que descubren por su cuenta que hablaban con un bot no se lo toman bien.

Qué hacer esta semana, en concreto

No necesitas un departamento de cumplimiento. Necesitas una tarde:

  1. Haz inventario. Escribe la lista de dónde usas IA hoy: web, atención al cliente, correos, generación de contenido, análisis de datos. Casi siempre son más sitios de los que uno recuerda. Si aún no has empezado, mira por dónde se empieza a automatizar con cabeza.
  2. Revisa tus chatbots y asistentes. ¿Dice claramente que es una IA antes de que la persona empiece a escribir? Si no, es un cambio de una línea.
  3. Decide tu criterio de contenido. Qué generas con IA, quién lo revisa y quién firma. Déjalo escrito, aunque sea en un documento de una página.
  4. Mira qué hacen tus proveedores. Si has contratado herramientas de IA, ¿dónde guardan tus datos y con qué los entrenan? Esa pregunta ya no es solo técnica: ahora tiene consecuencias legales.
  5. Ordena lo que ya tienes. Un aviso en la web y una política clara cubren la mayor parte del riesgo de una pyme normal.

Señales de que esto te afecta más de lo que crees

  • Tienes un chatbot o un formulario con respuestas automáticas y no dice en ningún sitio que sea IA.
  • Publicas contenido, imágenes o vídeos generados con IA sin un criterio escrito de quién los revisa.
  • Usas herramientas de IA con datos de clientes y no sabes dónde acaban esos datos.
  • Vendes a clientes en la UE desde fuera de la UE.

Si has marcado alguna, no estás en una situación grave. Estás en la situación normal de casi cualquier pyme ahora mismo. La diferencia entre las que van a tener un problema y las que no es sencilla: unas lo ordenan ahora, con calma, y otras lo ordenan con una reclamación encima de la mesa.

Lo que te cuesta dejarlo para después

Ordenar esto hoy cuesta unas horas. Ordenarlo cuando llega una reclamación cuesta dinero, tiempo de dirección y credibilidad delante de un cliente. Y hay un coste silencioso que casi nadie calcula: mientras no sabes qué IA usas ni con qué datos, tampoco puedes usarla en serio para lo que de verdad te haría ganar dinero.

Fuentes

Todo lo anterior sale de fuentes primarias, por si quieres comprobarlo o profundizar:

Este artículo explica la norma en lenguaje llano y no sustituye al asesoramiento jurídico. Si tu caso entra en la categoría de alto riesgo, consúltalo con un abogado especializado.

Preguntas frecuentes

Cómo lo trabajamos en Zunami

Llevamos años implantando IA en pymes, y este es exactamente el terreno en el que trabajamos a diario:

  • Revisión de tu uso de IA. Inventariamos dónde la usas, qué obligaciones te tocan y qué hay que ajustar. Sale una lista de acciones concretas, no un informe de cien páginas.
  • IA segura y bajo tu control. Implantamos automatizaciones y asistentes que cumplen desde el diseño: avisan de que son IA y no ceden tus datos a terceros para entrenar sus modelos.
  • Hoja de ruta. Si el diagnóstico destapa procesos que conviene ordenar antes de automatizar, te decimos en qué orden hacerlo y con qué prioridad.

Nuestro punto de partida siempre es el mismo: entender cómo opera tu negocio antes de meter tecnología. Cumplir la norma no debería ser el objetivo, sino la consecuencia de tener las cosas bien montadas.

¿Sabes en cuántos sitios usa IA tu negocio ahora mismo? Pide una revisión sin compromiso y te decimos qué te aplica y qué ajustar.

Carlos M. Castillo

CEO y fundador de Zunami Corp. Más de 16 años construyendo software a medida, digitalización e inteligencia artificial para pymes en España, República Dominicana y Estados Unidos.